Peligra el festejo de la navidad
Argentina sigue siendo un país que no es de maravillas. Por lo tanto a nadie sorprenderá la noticia, preocupante por cierto, que correría peligro el festejo de la navidad por culpa de la coyuntura política, los avatares y desventuras de la economía, el universo incomprensible de las protestas y la sucesión de medidas a favor y en contra de unos y de otros, pero que terminan haciendo blanco en la humanidad del hombre común y corriente.
La navidad, que se festeja desde que me conozco, este año podría no festejarse... y más allá de quedarme con ganas de un pedazito de pan dulce, una copa de sidra o un trozo de turrón ... la preocupación me embarga de tal modo que no puedo menos que reflexionar sobre una medida para nada simpática que lejos está de la poco simpática resolución 125 que dejó a la presidenta en la cuerda floja, al congreso en una tormenta y a julio Cleto cobos como un superhéroe de la política, nada mas lejos de la realidad.
Ocurre que de continuar este bendito país con su incomprensible, absurda y egoísta forma de ver las cosas, donde el SALVESE QUIEN PUEDA es moneda de uso corriente, el ME IMPORTA MI PROBLEMA una filosofía de vivir y el QUE EL MUNDO REVIENTE MIENTRAS YO ESTÉ MEJOR una peligrosa y cruel manera de superar cada jornada, la navidad quedará pintada de rojo en los almanaques pero sin festejos familiares a la vista, encuentros de parientes que se saludan para la foto y besos pegajosos de las tías y abuelas a nietos que lo que mas quieren es sacudirle un cuete al perro que de tanto ruido no sabe si esconderse en el lavarropa o en el ropero.
Din don din... din don din... las campanas no sonarán de la misma forma, quedará sin tañido el bronce de las torres en las iglesias y sin villancicos ni misas de gallos...
Ahora bien, usted se preguntará el porque de tanto temor y angustia?, pues bien,, mi amigo, ocurre que vivimos en la argentina y no sería extraño que al observar el pesebre nos demos cuenta que no hay pastores porque se fueron al corte del kilómetro 53 para apoyar la protesta numero 546 del campo y que de paso en el acceso sur decidan regalar sus pobres ovejitas; tampoco va a estar la vaca, tal vez muerta famélica por la sequía o rematada por dos pesos por que la soja no le dejó espacio en el campo, y con suerte cambiando de posición para no dejar muchos claros el burro se paseará por la cabecera de la cunita de paja del niño Dios, donde María no asistirá por estar presente en una protesta de las Amas de casa y José en una movilización del gremio de los carpinteros que preside el compañero gepeto.
Navidad sin pesebre? Y sin arbolito de navidad, por culpa de la asamblea ambiental ciudadana que los incautará casa por casa porque el pino es un monocultivo muy peligroso y en una acción secreta aseguraran que descubrieron que un camión duravit estaba cargado de arbolitos con destino a Botnia.
Y como si esto fuera poco, luego de 48 horas varados en un corte de la ruta 14 por culpa del humo del incienso de uno de ellos y otras 48 horas por el corte en el km 53 de los ruralistas los tres reyes magos no llegarán nunca, encima a uno de ellos se lo habría sindicado por su condición de árabe como parte de un atentado en la paraonica mente de los que ven un árabe y salen corriendo porque piensan que van a poner una bomba.
Si a todo esto le sumamos que LA SITUACIÓN ECONOMICA NO NOS PERMITE COMPRAR NI UNA BOLSITA DE frutas abrillantadas , a pesar que el indec de moreno nos jure por Dios y por la Patria que la inflación no superó el cero por ciento, imagínese mi amigo que los festejos serán a la canasta y con suerte un asado si pegamos una terminación el billete del gordo de navidad, si es que el gordo no nos abandonó también para irse a cuestión de peso.
Asi las cosas, prepárese mi amigo para una navidad distinta, tal vez búsquele el verdadero significado que tiene, que no es otra cosas que el nacimiento del niño Dios en nuestros corazones y de una vez por todas o por la suerte que tuvimos de nacer en este bendito país, tal vez sin querer, encontremos la verdad en las pequeñas cosas.
Por las dudas, o por las certezas, no se deje amilanar por los que creen que son los ombligos del mundo y nos quieren hacer creer que su problema es el problema y los problemas nuestros no lo son tanto.
Brindemos por una navidad en paz... y ojala estemos todos, no vaya a ser cosas que falten los gurises porque, a como van las cosas, quizás estén en la escuela completando el 24 de diciembre a la noche con los días que el paro docente les quitó a su enseñanza



