Gualeguaychú, ¿juez y parte en el resultado adverso del peronismo entrerriano?
"Cuatro cosas hay que nunca vuelven más:
una bala disparada, una palabra hablada,
un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada"
PROVERBIO ARABE
Por Claudio Patricio Lencina
Pasadas las siete de la tarde el senador nacional Pedro Guillermo Guastavino y el presidente municipal Juan José Bahillo llamaron a la prensa que se encontraba cubriendo el escrutinio en la sede del Partido Justicialista para anunciar, en una improvisada conferencia de prensa, que admitían la derrota del Frente Justicialista Entrerriano en las elecciones legislativas del domingo 26 de junio.
Un dato, solamente se conocían los números del 30 por ciento de las mesas en Gualeguaychú.
La deposición del poder político es "el punto clave" dentro del carácter de la democracia, como expone Karl Popper, esto lo digo en relación a que el justicialismo perdió en la ciudad nada más y nada menos que QUINCE MIL VOTOS con respecto a la última elección hace...apenas dos años.
Paradoja del destino, la historia suele dar a veces curiosas coincidencias, ya que 43 años antes un 28 de junio era derrocado el presidente surgido de la Unión Cívica Radical del Pueblo Arturo Illia.
Revancha o justicia, para el radicalismo cualquier argumento le vino bien y casi a las diez de la noche se volvieron festejo, bajo una lluvia que caía mansa y justa.
Ahora bien, si analizamos los números en frío apreciaremos que más allá de lo perdido por el oficialismo y lo ganado por el radicalismo y sus aliados -convengamos que son dos sellos de goma, tanto el ARI, como el GEN-, los votos que realmente dolieron -y mucho- fueron los que se llevó para su molino la lista 505 de Héctor María Maya.
El ex senador y "padre" de la Ley Salto Grande, (sacó 50 mil votos en toda la provincia), también había competido en 2007 y obtenido 67.513 votos como compañero de fórmula de Alberto Rodríguez Saá, ahora se alzó con el segundo lugar en la ciudad que gobierna Bahillo y que es el reducto político de "Pemo" Guastavino, enviando al partido gobernante al ¡tercer lugar!
Con la derrota pintada en el rostro, indisimulable por cierto, Pemo y Juanjo luego de hablar con la prensa, se reunieron con "la tropa" que sin entender mucho esperaba una explicación a lo sucedido.
La reunión fue casi "intima", allí trataron de explicar lo inexplicable y dejaron por sentado que ya sabían de antemano que esto podía ocurrir, lo que ignoraban es "que fuera por tanto". La culpa, como era de esperar, era de la protesta del campo y sus coletazos irremediables.
Agregaron que se había "nacionalizado" una elección, que en nuestra provincia se trató de minimizar cambiando la sigla del Frente Para La Victoria, por un Frente, pero del Justicialismo Entrerriano.
Algo que no logró "engañar" al electorado. Barrandeguy, Cremer de Busti y Riganti eran lo mismo que Kirchner y entonces la suerte estaba echada.
En las conversaciones "políticas" del lunes que siguió a un domingo que terminó siendo "un día radical" -¿serán a partir de ahora con mucho frío, lloviznas y lluvias por la noche?- es que si en Gualeguaychú se hubiese mantenido el caudal electoral o "se salía empatado", el peronismo no perdía ningún diputado y la historia hubiese sido otra.
Pero no se pudo contra la corriente, ni siquiera logró empalidecer a Benedetti el ubicar a Raúl Riganti, Intendente de Larroque -de donde es Atilio Benedetti, el electo diputado por la Coalición Cívica- ya que perdió por 1500 votos en una ciudad donde votaron menos de cinco mil personas...
La jugada la había armado "Pemo", pero no fue la mejor, cambiar una torre por una reina y quedar expuesto al jaque mate; ese lugar se sostuvo por muchos "era para una mujer de Gualeguaychú".
Sin dudas el peronismo entrerriano mira hacia Gualeguaychú, que una vez más terminó siendo juez y parte, en una elección que al justicialismo le costó un diputado.
De todas maneras el análisis se deberá hacer "puertas adentro", como lo manifestó Guastavino luego de reconocer la derrota, para barajar y dar de vuelta...
No está muy lejos el 2011, pero también es cierto que si el radicalismo "se cree" que el resultado se puede repetir dentro de dos años, estaría cayendo en un error que le podría costar todo lo ganado hasta ahora.
Si hay algo que es cierto, es que el peronismo tiene una cualidad innata que lo hace diferente al resto y es la capacidad de reciclarse...
Por eso no todo está dicho en la provincia de Pancho Ramírez...
Y, obviamente, tampoco en Gualeguaychú.
Habrá que sentarse a discutir en serio, a limar asperezas y a tratar de resurgir..
Eso se llama madurez política.
Porque también es muy cierto que "los días más felices siempre fueron peronistas".
En definitiva uno quiere volver a vivir "días peronistas" que son de sol, los mejores... y no estos domingos radicales, de un frío insoportable, de un viento implacable y de una lluvia que te cala en los huesos.
¿Pido demasiado?



