El amor en los tiempos de influenza
De pronto y de repente, como por arte de una dudosa magia... el virus de la influenza nos tomó por asalto. No nos dejó ni respirar y en menos de lo que canta un gallo -de los que se salvaron de la gripe aviar- estábamos TODOS bajo sospecha, nos obligaron a cerrar hasta los kioscos y Gualeguaychú pasó de ser un destino turístico a la ciudad más peligrosa...
En estas circunstancias, poco felices. El Flaco lalala conoció a la rusa pepepepé ... una loquibambi que baila arriba de los bafles, que no le calienta el invierno y que los domingos se pasea por la costanera con el ombligo al descubierto.
Un amor, se diría, a primera vista.
Poco le importó al flaco lalala que el amor le llegara en los tiempos de influenza.
Que su amada estuviera con el pecho cargado, con la frente brillosa de la fiebre, los ojos con la mirada en rojo -como esas fotos que te arruinan los momentos- .
Le dieron rienda suelta a su amor de ocasión, a sus mimos urgentes, a sus caricias que no podían esperar al día de mañana...
Se prodigaron el amor sin titubeos, en bancos de plazas, en los parques, en las esquinas de luces mortecinas, en las calles de sombras cómplices.
Se amaron sin miedos ni medidas...
Pero un día, de esos que nunca faltan, el flaco cayó en la cama, pero esta vez sin compañía, ni promesas de luchas cuerpo a cuerpo...
La fiebre lo hizo levitar, la cabeza le explotó en mil pedazos.,..
El veredicto fue más que elocuente y de allí a la cama del hospital hubo más que un paso, un viaje en la ambulancia.
Tenía la gripe porcina.
Dos, tres, cuatro días... la sala de cuidados intensivos, y después el informe del médico de guardia, siempre escueto "neuropatía congénita...agravada por el vínculo"-
De más está decir que el flaco se hizo historia.
La rusa pepepé... siguió organizando fiestas... de esas en la que más de dos ya son multitud.
Enamoró a más de un incauto y los condenó en sus besos.
Hasta, que como el cólera, la influenza dejó de ser un problema.
A veces morir de amor suele ser una verdadera estupidez, sobre todo si te han dicho que tomes los recaudos.
-Peor es quedar embarazada
Dijo la rusa que nadie sabe como se sigue salvando de la muerte.



