La absurda muerte de miguelina rodriguez
| jueves, 11 de diciembre de 2008 | |
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Miguelina Rodríguez tenía tan solo 19 Años, dos pequeños hijos y había enviudado hace dos meses cuando su compañero falleció en un accidente de tránsito; Miguelina seguramente tenía sueños, ilusiones y un futuro que creyó mejoraría, "no todo tiene que ser tan malo" habrá pensado cuando se enteró que existía la posibilidad de un terreno, de una casa y un hogar. Con sus hermanas armó sus pobres bártulos y llegó como tantos otros, al asentamiento de calle de Tropas, allí se ubicaron en un terreno. Lo que ignoraba Miguelina en su inocencia de pobreza y necesidades que se repetían cada día como perversas monedas de uso corriente es que no habría futuro, ni casa, ni hogar, ni techo para sus hijos. Que como le sucedió a Moisés no llegaría ni por asomo a la tierra prometida, aunque en su mirada se llevará para siempre la promesa inútil de un paisaje de casas bajas y sin formas, de maderas costaneras que se vuelven paredes, de plásticos envolviendo la pobreza, de gurises que se multiplican como panes y que no lejos están de ser un milagro. Después sobrevino una crisis, vecinos que corrían, incertidumbre, sorpresa y desencanto; después un viaje urgente al Hospital, la espera que no fue dulce y la noticia mas triste, la noticia que mas duele, la que golpeó duro, muy duro "Miguelina murió... la chica que tiene los dos chuiquitos, la que llegó hoy". Miguelina tenía 19 años, una edad para otras cosas, para empezar a vivir, a creer, a volar si usted quiere, pero no para pelear por un terreno, para criar dos gurises sin padre, para dormir a la intemperie de la pobreza y mucho menos para morirse. |



